Cómo redistribuir un piso del Eixample: caso real antes y después
Redistribuir un piso del Eixample de Barcelona es la mejor manera de aprovechar sus metros. Muchos pisos del Eixample tienen superficie de sobra y, aun así, se viven pequeños: pasillos largos, cocinas mínimas y dormitorios sin luz. Con una buena redistribución, sin tocar la estructura, el mismo piso puede ganar una cocina amplia, un baño más y espacio útil donde antes había pasillo. Lo explicamos con un caso real.
Superposición del estado actual (en negro) y de la nueva distribución (en rojo) de un piso del Eixample, en la calle Sepúlveda de Barcelona.
En este artículo
1. Por qué los pisos del Eixample se quedan anticuados
Con los años, las viviendas se quedan desfasadas. Las instalaciones son lo más evidente, pero también han cambiado las exigencias de confort acústico y térmico, la normativa de habitabilidad y, sobre todo, la forma de vivir.
El edificio típico del Eixample es una finca entre medianeras, muy profunda, con la escalera en el centro y dos viviendas por planta que dan a la calle y al interior de manzana. La luz entra por las dos fachadas y por patios de luces estrechos en los laterales. Por eso muchos pisos repiten los mismos problemas:
- Pasillos largos que recorren toda la vivienda.
- Cocinas y baños pequeños, a menudo alejados de la zona de día.
- Muchos dormitorios con poca luz, abiertos a patios interiores.
- Un recibidor sobredimensionado, pensado para otra época.
Esa forma de organizar la casa responde a la parcela y a las costumbres de principios del siglo XX. Hoy se busca lo contrario: menos circulación, una zona de día amplia y cocinas y baños más generosos.
2. Caso real: un piso de 70 m² en la calle Sepúlveda
El ejemplo es un piso del Eixample de Barcelona, en un edificio de 1900 de la calle Sepúlveda. Tiene 70,5 m² de superficie útil.
Se entra por un recibidor más grande que la cocina. Desde él se accede al salón-comedor (que a su vez da paso a un dormitorio doble), a la cocina y a un pasillo que recorre, por orden, un aseo, un baño, dos dormitorios y, al fondo, un cuarto dormitorio, también doble.
Estado actual del piso del Eixample: el recibidor y el pasillo ocupan 13,4 m², un 19 % de la vivienda.
Solo el recibidor (5,6 m²) y el pasillo (7,8 m²) suman 13,4 m²: el 19 % de la vivienda se dedica a circular. Es superficie que se paga, se calienta y se limpia, pero que no se vive.
3. Qué se puede mover y qué no al redistribuir un piso
Antes de dibujar una nueva distribución hay que identificar los elementos fijos, que son los que condicionan la propuesta:
- Fachadas y patios. Las ventanas y balconeras no cambian de sitio, así que determinan dónde pueden ir las estancias que necesitan luz y ventilación natural.
- Muros de carga. En los edificios del Eixample de la primera mitad del siglo XX suelen ser de ladrillo macizo, con forjados de viguetas metálicas y revoltón cerámico; en los más antiguos, las vigas pueden ser de madera.
- Bajantes. Normalmente están en los patios interiores, y de su posición depende dónde pueden ir la cocina y los baños.
- Normativa de habitabilidad. Superficies mínimas, iluminación y ventilación de cada estancia, según el Decreto 141/2012 de habitabilidad.
Abrir pasos en un muro de carga es técnica y administrativamente viable, con un apeo calculado (explicamos cómo en el apeo de una pared de carga en la calle Diputació). Pero en este caso planteamos una redistribución sin modificar la estructura: con los huecos, los muros de carga y los bajantes localizados, todo lo demás se puede replantear.
4. La nueva distribución, paso a paso
El objetivo de los propietarios no era mantener el número de dormitorios, sino que fueran más amplios y que la cocina se convirtiera en un espacio para estar. La propuesta reorganiza el piso así:
- Donde estaba la cocina hay ahora un dormitorio nuevo.
- El espacio del aseo, el baño y parte del pasillo se convierte en una cocina amplia con espacio para comer, en el centro de la vivienda.
- Desde la cocina se llega a un pasillo corto que da acceso al baño común, a un armario para la lavadora y los útiles de limpieza, y al último dormitorio, que pasa a ser una suite con baño propio.
Superposición de los dos planos: en negro, el estado actual; en rojo, la nueva distribución.
Nueva distribución: al redistribuir un piso así, la cocina pasa al centro y el pasillo prácticamente desaparece.
| Superficie útil | Antes | Después |
|---|---|---|
| Recibidor | 5,60 m² | Integrado en el salón-comedor |
| Pasillo | 7,77 m² | 2,42 m² |
| Recibidor y pasillo | 13,37 m² (19 %) | 2,42 m² (3 %) |
| Salón-comedor | 13,43 m² | 18,44 m² |
| Cocina | 4,27 m² | 10,09 m² |
| Dormitorios | 4: 11,15 · 10,26 · 5,16 · 3,92 m² | 3: 13,19 · 9,24 · 6,00 m² (uno en suite) |
| Baños | Aseo de 1,44 m² y baño de 3,53 m² | Dos baños de 3,25 y 3,33 m² |
| Armario para lavadora | — | 0,86 m² |
| Galería | 3,96 m² | 3,96 m² |
| Total | 70,49 m² | 70,78 m² |
| Estructura | — | Sin cambios |
Al redistribuir un piso de esta manera, la vivienda dedica solo un 3 % de su superficie a circulación, frente al 19 % inicial. Los metros recuperados pasan a la cocina, a los baños y a los dormitorios.
5. Mover la cocina y los baños
Una de las dudas más habituales al redistribuir un piso es si la cocina y los baños se pueden cambiar de sitio. La respuesta es sí, con una condición: que sigan cerca de los bajantes.
En este piso, la cocina y los baños ocupan posiciones nuevas, pero se mantienen junto al patio donde están los bajantes. Así se pueden rehacer las derivaciones individuales de saneamiento respetando las pendientes mínimas que garantizan que el agua evacúe bien. Si una cocina o un baño se alejan demasiado del bajante, hay que elevar el suelo o colgar las tuberías por el techo del vecino de abajo, y eso suele complicar y encarecer la obra.
Si estás pensando en una cocina abierta con isla, te puede interesar cómo diseñar una isla de cocina.
6. Un mismo piso, muchas distribuciones posibles
Cuando se trata de redistribuir un piso, casi nunca hay una distribución que sea la mejor en abstracto: un mismo piso admite muchas. La adecuada depende de cómo se quiera vivir la casa: cuántas personas la habitan, si se prefiere una cocina independiente o abierta a la zona de día, si hace falta un espacio para trabajar o cuántos baños se necesitan.
Por eso, antes de dibujar, conviene comparar varias opciones sobre el mismo plano y valorar con los propietarios qué gana y qué pierde cada una. Cada proyecto empieza por entender qué necesita quien va a vivir en él.
7. Cómo trabajamos para redistribuir un piso
- Visita y toma de datos. Medimos el piso y localizamos muros de carga, bajantes, patios e instalaciones. Si no hay planos fiables, hacemos un levantamiento de planos del estado actual.
- Propuestas de distribución. Dibujamos una o varias alternativas y las ajustamos con los propietarios hasta dar con la definitiva.
- Proyecto y trámites. Definimos la obra (acabados, instalaciones, carpinterías) y gestionamos el permiso municipal. En Barcelona, la redistribución de una vivienda se tramita con un comunicado de obras, acompañado de una memoria o un proyecto técnico.
- Presupuestos de obra. Pedimos precio a varias constructoras sobre el mismo proyecto, para que se puedan comparar.
- Dirección de obra. Seguimos los trabajos hasta el final para que se ejecute lo proyectado.
Explicamos cada fase con más detalle en la guía de las fases de una reforma de vivienda, y cuánto cuesta el trabajo del arquitecto en cuáles son los honorarios de un arquitecto.
8. Preguntas frecuentes
¿Estás pensando en redistribuir un piso o reformar tu vivienda? Te ayudamos a encontrar la mejor distribución para tu forma de vivir, con proyecto, trámites y dirección de obra. Puedes pedirnos un presupuesto online del proyecto de reforma o contactar con nosotros.
Este artículo es una orientación general. La viabilidad de redistribuir un piso y los trámites necesarios en un caso concreto debe valorarlos un técnico competente después de visitar la vivienda.











